Black Bill
Posted: 18 Aug 2005, 16:39
Para comenzar esta seccion, os envio un capitulo de mi libro "Azucar y Chocolate: Historia del Boxeo Cubano," para que disfruten leyendo sobre el maravilloso Black Bill.
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BLACK BILL: EL PRIMER RETADOR CUBANO
por Enrique Encinosa
Eladio Valdez nació en La Habana en mayo de 1905 en el humilde barrio de Belén, donde desde la infancia, se ganó la reputación de ser “candela.”
Su espíritu bohemio y pendenciero le llevó -desde muy joven- a probar su destino en el cuadrilatero con la suerte de caer en manos de Mike Castro, uno de los mejores entrenadores de Cuba. El ex campeón de Cuba vio en el niño un talento natural. Eladio Valdez se convirtió en el terror de los topes amateur capitalinos venciendo a todo peso mosca que se le enfrentó.
En el boxeo –no sólo en Cuba, sino en muchos países- se acostumbra utilizar nombres de guerra que honran a boxeadores de generaciones pasadas. Jack Dempsey –el gran campeón de los pesos completos- no fue el primer Jack Dempsey -el original pertenece al siglo anterior, a la época de Corbett y Sullivan. El boxeo ha tenido a Peter Jackson y Young Peter Jackson, a Jim Corbett y Young Corbett II, a Joe Gans y a Panamá Joe Gans y Baby Joe Gans.
Eladio Valdez adoptó el nombre de guerra de Black Bill, honrando a un peso completo de comienzos del siglo que se había medido con los mejores de su época, aunque nunca se estableció como retador o contendiente serio. El Black Bill original –Claude Brooks- no era tan bueno como el que adoptó su nombre.
Siendo aun menor de edad y pesando apenas cien libras, Black Bill debutó como profesional a los quince años, anotándose la victoria en cuatro asaltos sobre otro fogoso novato llamado Enrique Valdés. Para 1922 Black Bill era campeón nacional de la división mosca, con una racha de victorias, incluyendo nueve triunfos sobre Modesto Morales.
En Cuba abundaban los pesos pluma y ligero, pero los moscas y gallos estaban escasos. Modesto y Bill se enfrentaron diez veces y con la excepción de una tabla, Bill ganó todos los combates. El negrito de Belén se subió al ring contra Genaro Pino –peso mosca que más tarde invade el peso gallo- y a pesar de que Pino era más corpulento, Bill ganó dos de tres combates.
El fogoso Bill atrajo la atención de Luis Felipe “Pincho” Gutiérrez, joven adinerado con pasión por el deporte de las narices chatas.
“Pincho sabía mucho boxeo,” declaró el entrenador Carón González, quien le conoció, “Pincho entraba en un gimnasio y miraba a un muchacho dos minutos y sabía si servía o no. Y Pincho era decente, pero de bobo no tenía un pelo.”
Para 1925 Gutiérrez invadió New York con una escuadra de boxeadores que incluían al español Ignacio Ara, al peso completo argentino Víctor Campolo, a Black Bill, Relámpago Sagüero, Baby Joe Gans y Canadá Lee, quien después de colgar los guantes llegó a convertirse en conocido actor de cine y teatro.
Pincho sabía que abrirse paso en la babel de hierro no era fácil y se asoció a Moe Fleischer, un joven entrenador y manager que conocía el mundo del boxeo norteamericano.
En aquellos años –antes de las bolsas gigantescas y la televisión- las arenas de boxeo abundaban y había muchas oportunidades de pelear. En 1925, Black Bill estaba dispuesto, peleando ocho estelares en menos de tres meses, y triunfando en todos ellos, se convirtió en centro de atención, comentado por la prensa, con ofertas de peleas por bolsas considerables en comparación con cincuenta o cien pesos ganados por un estelar en Cuba.
Bill se enfrentó al Cabo Izzy Schwartz en cuatro combates en 1925; el Cabo llegó a campeón mundial en 1928, pero en New York en 1925 perdió tres de cuatro con el cubanito del barrio de Belén.
Bill era un héroe en New York y Cuba, pero en ambos lugares había problemas. Una reyerta callejera en La Habana, una borrachera pública en New York, horas bailando Charleston en centros nocturnos y no faltando mujeres, todas más corpulentas que el pequeño peso mosca.
“Hay una anécdota que se cuenta sobre Bill,” declaró Carón González, “que toma lugar en una pelea de Bill contra un oponente que no podía con él…había un tipo en las gradas, por allá arriba que gritó un par de veces “Black Bill eres un abusador” y Bill miró hacia las gradas en el medio de la pelea y en un segundo ubicó al gritón. Terminado el combate, Bill va camino al camerino, de repente se desvía, sube a las gradas y le suena un trompón al tipo. Black Bill era un personaje…”
“Era muy difícil de controlar,” dijo Moe Fleischer en una entrevista, “Bill era muy simpático y chapurreaba el inglés, pero no hacía caso a nada que le decíamos. Si ganaba mil dólares gastaba el dinero en una noche. Llegó el momento en que Pincho le daba dinero diario ya que si se lo daba semanal no llegaba al segundo día. En 1928 y 1929, cuando Chocolate era su compañero de escuadra en New York, Bill era muy popular en Canadá. En ese momento había varios pesos moscas muy buenos en Toronto y yo fui con Bill a Canadá y le ganó a Happy Atherton, a Harry Goldstein y a Johnny McCoy. Pincho siempre me decía –Moe, no le des su parte de la bolsa a Bill que se la gasta en una noche. Dile que yo le pago al regreso a New York…Y Bill se pasaba el viaje de regreso tratando de convencerme que le diera dinero.”
“Yo he trabajado con muchos campeones y clasificados,” continuó diciendo Moe en la entrevista, “pero los dos mejores fueron mis dos cubanos, Chocolate y Bill. Black Bill tenía un talento enorme, a lo mejor hasta más que Chocolate. Bill era muy loco, se casó con una mujer que pesaba el doble de lo que pesaba él, fácilmente más de doscientas libras. Y aun así, seguía fiesteando y contrajo sífilis pero no me lo dijo y la enfermedad le afectó la vista. Se estaba quedando ciego, no quería que Pincho y yo le obligáramos a retirarse, y no decía nada… para 1930, cuando llegó la oportunidad de pelear por el título ya estaba mal. Mucho tiempo después nos enteraríamos que ya entonces se estaba quedando ciego, que no veía bien del ojo izquierdo…lo que era peligroso. Si no ves los golpes venir no los puedes esquivar.”
El negrito del barrio de Belén fue el primer cubano en retar por un campeonato mundial, el 21 de marzo de 1930 contra Midget Wolgast en pelea eliminatoria por el campeonato mundial –versión de New York- peso mosca. En el medio de una depresión económica mundial, donde se podía sobrevivir modestamente con un ingreso de cuarenta dólares mensuales, Black Bill recibió mil quinientos dólares por enfrentarse a Wolgast, un púgil que no pegaba duro pero tiraba muchos golpes. En la esquina de Wolgast se encontraba un joven que llegaría a ser uno de los grandes promotores de la historia del deporte: Chris Dundee.
En los primeros asaltos el cubano se impuso con boxeo rápido y combinaciones certeras, pero los golpes de Wolgast le amorataron el ojo derecho a Bill. Ciego del ojo izquierdo y con el derecho inflamado, el cubano combatió con valor frenético pero el Midget se impuso, terminando el combate golpeando fieramente al muchacho de Belén. La decisión fue justa: Wolgast se coronó campeón y Bill lloró en el camerino mientras Chocolate, camino a la gloria, pulverizaba a Allie Ridgeway en el segundo asalto de la doble cartelera.
Black Bill estaba mal y sólo tenía veinticinco años. Medio ciego, sifilítico y bebedor, continuó peleando, ganando unas y perdiendo otras, hasta que Pincho y Moe se percataron de la ceguera y obligaron a Bill a retirarse del ring con un expediente verificado de 115 victorias, 24 derrotas y 10 empates. Nunca fue derrotado por la vía del nocao.
Pincho le había rogado mil veces que invirtiera su dinero, pero Bill se lo gastó en póquer, mujeres y bebida. Por tres años residió en New York, viviendo de unos dólares que Pincho o Chocolate le daban de vez en cuando, y recibiendo una mensualidad de la caridad publica, mientras bebía diariamente.
Eladio Valdez, mas conocido por Black Bill, veterano de numerosas batallas en el ring, se suicidó de un disparo en New York el 14 de abril de 1933, a la edad de 28 años.
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BLACK BILL: EL PRIMER RETADOR CUBANO
por Enrique Encinosa
Eladio Valdez nació en La Habana en mayo de 1905 en el humilde barrio de Belén, donde desde la infancia, se ganó la reputación de ser “candela.”
Su espíritu bohemio y pendenciero le llevó -desde muy joven- a probar su destino en el cuadrilatero con la suerte de caer en manos de Mike Castro, uno de los mejores entrenadores de Cuba. El ex campeón de Cuba vio en el niño un talento natural. Eladio Valdez se convirtió en el terror de los topes amateur capitalinos venciendo a todo peso mosca que se le enfrentó.
En el boxeo –no sólo en Cuba, sino en muchos países- se acostumbra utilizar nombres de guerra que honran a boxeadores de generaciones pasadas. Jack Dempsey –el gran campeón de los pesos completos- no fue el primer Jack Dempsey -el original pertenece al siglo anterior, a la época de Corbett y Sullivan. El boxeo ha tenido a Peter Jackson y Young Peter Jackson, a Jim Corbett y Young Corbett II, a Joe Gans y a Panamá Joe Gans y Baby Joe Gans.
Eladio Valdez adoptó el nombre de guerra de Black Bill, honrando a un peso completo de comienzos del siglo que se había medido con los mejores de su época, aunque nunca se estableció como retador o contendiente serio. El Black Bill original –Claude Brooks- no era tan bueno como el que adoptó su nombre.
Siendo aun menor de edad y pesando apenas cien libras, Black Bill debutó como profesional a los quince años, anotándose la victoria en cuatro asaltos sobre otro fogoso novato llamado Enrique Valdés. Para 1922 Black Bill era campeón nacional de la división mosca, con una racha de victorias, incluyendo nueve triunfos sobre Modesto Morales.
En Cuba abundaban los pesos pluma y ligero, pero los moscas y gallos estaban escasos. Modesto y Bill se enfrentaron diez veces y con la excepción de una tabla, Bill ganó todos los combates. El negrito de Belén se subió al ring contra Genaro Pino –peso mosca que más tarde invade el peso gallo- y a pesar de que Pino era más corpulento, Bill ganó dos de tres combates.
El fogoso Bill atrajo la atención de Luis Felipe “Pincho” Gutiérrez, joven adinerado con pasión por el deporte de las narices chatas.
“Pincho sabía mucho boxeo,” declaró el entrenador Carón González, quien le conoció, “Pincho entraba en un gimnasio y miraba a un muchacho dos minutos y sabía si servía o no. Y Pincho era decente, pero de bobo no tenía un pelo.”
Para 1925 Gutiérrez invadió New York con una escuadra de boxeadores que incluían al español Ignacio Ara, al peso completo argentino Víctor Campolo, a Black Bill, Relámpago Sagüero, Baby Joe Gans y Canadá Lee, quien después de colgar los guantes llegó a convertirse en conocido actor de cine y teatro.
Pincho sabía que abrirse paso en la babel de hierro no era fácil y se asoció a Moe Fleischer, un joven entrenador y manager que conocía el mundo del boxeo norteamericano.
En aquellos años –antes de las bolsas gigantescas y la televisión- las arenas de boxeo abundaban y había muchas oportunidades de pelear. En 1925, Black Bill estaba dispuesto, peleando ocho estelares en menos de tres meses, y triunfando en todos ellos, se convirtió en centro de atención, comentado por la prensa, con ofertas de peleas por bolsas considerables en comparación con cincuenta o cien pesos ganados por un estelar en Cuba.
Bill se enfrentó al Cabo Izzy Schwartz en cuatro combates en 1925; el Cabo llegó a campeón mundial en 1928, pero en New York en 1925 perdió tres de cuatro con el cubanito del barrio de Belén.
Bill era un héroe en New York y Cuba, pero en ambos lugares había problemas. Una reyerta callejera en La Habana, una borrachera pública en New York, horas bailando Charleston en centros nocturnos y no faltando mujeres, todas más corpulentas que el pequeño peso mosca.
“Hay una anécdota que se cuenta sobre Bill,” declaró Carón González, “que toma lugar en una pelea de Bill contra un oponente que no podía con él…había un tipo en las gradas, por allá arriba que gritó un par de veces “Black Bill eres un abusador” y Bill miró hacia las gradas en el medio de la pelea y en un segundo ubicó al gritón. Terminado el combate, Bill va camino al camerino, de repente se desvía, sube a las gradas y le suena un trompón al tipo. Black Bill era un personaje…”
“Era muy difícil de controlar,” dijo Moe Fleischer en una entrevista, “Bill era muy simpático y chapurreaba el inglés, pero no hacía caso a nada que le decíamos. Si ganaba mil dólares gastaba el dinero en una noche. Llegó el momento en que Pincho le daba dinero diario ya que si se lo daba semanal no llegaba al segundo día. En 1928 y 1929, cuando Chocolate era su compañero de escuadra en New York, Bill era muy popular en Canadá. En ese momento había varios pesos moscas muy buenos en Toronto y yo fui con Bill a Canadá y le ganó a Happy Atherton, a Harry Goldstein y a Johnny McCoy. Pincho siempre me decía –Moe, no le des su parte de la bolsa a Bill que se la gasta en una noche. Dile que yo le pago al regreso a New York…Y Bill se pasaba el viaje de regreso tratando de convencerme que le diera dinero.”
“Yo he trabajado con muchos campeones y clasificados,” continuó diciendo Moe en la entrevista, “pero los dos mejores fueron mis dos cubanos, Chocolate y Bill. Black Bill tenía un talento enorme, a lo mejor hasta más que Chocolate. Bill era muy loco, se casó con una mujer que pesaba el doble de lo que pesaba él, fácilmente más de doscientas libras. Y aun así, seguía fiesteando y contrajo sífilis pero no me lo dijo y la enfermedad le afectó la vista. Se estaba quedando ciego, no quería que Pincho y yo le obligáramos a retirarse, y no decía nada… para 1930, cuando llegó la oportunidad de pelear por el título ya estaba mal. Mucho tiempo después nos enteraríamos que ya entonces se estaba quedando ciego, que no veía bien del ojo izquierdo…lo que era peligroso. Si no ves los golpes venir no los puedes esquivar.”
El negrito del barrio de Belén fue el primer cubano en retar por un campeonato mundial, el 21 de marzo de 1930 contra Midget Wolgast en pelea eliminatoria por el campeonato mundial –versión de New York- peso mosca. En el medio de una depresión económica mundial, donde se podía sobrevivir modestamente con un ingreso de cuarenta dólares mensuales, Black Bill recibió mil quinientos dólares por enfrentarse a Wolgast, un púgil que no pegaba duro pero tiraba muchos golpes. En la esquina de Wolgast se encontraba un joven que llegaría a ser uno de los grandes promotores de la historia del deporte: Chris Dundee.
En los primeros asaltos el cubano se impuso con boxeo rápido y combinaciones certeras, pero los golpes de Wolgast le amorataron el ojo derecho a Bill. Ciego del ojo izquierdo y con el derecho inflamado, el cubano combatió con valor frenético pero el Midget se impuso, terminando el combate golpeando fieramente al muchacho de Belén. La decisión fue justa: Wolgast se coronó campeón y Bill lloró en el camerino mientras Chocolate, camino a la gloria, pulverizaba a Allie Ridgeway en el segundo asalto de la doble cartelera.
Black Bill estaba mal y sólo tenía veinticinco años. Medio ciego, sifilítico y bebedor, continuó peleando, ganando unas y perdiendo otras, hasta que Pincho y Moe se percataron de la ceguera y obligaron a Bill a retirarse del ring con un expediente verificado de 115 victorias, 24 derrotas y 10 empates. Nunca fue derrotado por la vía del nocao.
Pincho le había rogado mil veces que invirtiera su dinero, pero Bill se lo gastó en póquer, mujeres y bebida. Por tres años residió en New York, viviendo de unos dólares que Pincho o Chocolate le daban de vez en cuando, y recibiendo una mensualidad de la caridad publica, mientras bebía diariamente.
Eladio Valdez, mas conocido por Black Bill, veterano de numerosas batallas en el ring, se suicidó de un disparo en New York el 14 de abril de 1933, a la edad de 28 años.