Estoy en pleno acuerdo contigo en cuanto a lo de
merecer respeto, por la simple y contundente razón de que, en principio,
todo y todos merecen respeto, pero este respeto
disminuye o se pierde cuando no lo aplicamos a los otros,
cuando no lo sentimos por quienes piensan distinto y hasta opuesto, y todas esas organizaciones (comenzando por las peores por más conocidas y antiguas: AMB, CMB, FIB y OMB), realmente demuestran que
odian al boxeo pues le han quitado toda jerarquía y seriedad, convirtiendo a las mejores y más exigentes contiendas en pantomimas por
títulos falsos, usurpando toda legitimidad y meritocracia de los niveles de respeto que debe inspirar cada título (nacional, continental o internacional, mundial).
Con sólo observar las noticias de radios, televisión y diarios, vemos que poco o nulo espacio ocupan, a esta altura, los referidos a cualquier título de boxeo, porque, sencillamente, nadie los respeta ni toma en serio; ¿qué valor tiene una "versión" o "porción" o "pedazo" o "fracción" de un título, "mundial" o "nacional" si de un campeón en ocho categorías se ha pasado a casi 20 divisiones, y de un campeón a cuatro o más de 20 versiones distintas? La AMB, hasta hace poco, ella sola, tenía tres "campeones mundiales" --ni campeones ni mundiales-- en el peso crucero, ¿no es inadmisible?
En lo que hace a la población mundial, éste es un cuadro de los totales en períodos históricamente recientes:
1,260,000.000 --- 1850
1,650.000.000 --- 1900
2,570,000.000 --- 1950
6,000,000.000 --- 2000
6,670,000.000 --- 2008
Si midiéramos los logros deportivos por esto, qué queda para organizar los países: ¿debieran ser divididos los que pasen de cierta cantidad de habitantes? Honestamente, no creo que el aumento o disminución de esas cifras,
per se, legitime las tenebrosas y destructivas divisiones en la administración de ningún deporte, y menos del más individual de todos
